Categoría: Gestión

  • Ley de propinas en Colombia y cómo repartirla sin que el equipo desconfíe

    Ley de propinas en Colombia y cómo repartirla sin que el equipo desconfíe

    La ley de propinas en Colombia es corta, y aun así casi nadie en el negocio la ha leído completa. Por eso el reparto termina en discusiones de pasillo. Si un mesero alguna vez te preguntó por qué su parte salió más baja, ya sabes que la pelea casi nunca es por la plata. Es porque nadie ve la cuenta.

    Aquí va lo que dice la norma, artículo por artículo, y cómo llevar el reparto para que el equipo confíe en el número. Esto no reemplaza a tu abogado ni a tu contador, así que ante un caso raro consúltalo con ellos.

    Ficha de reparto semanal según la ley de propinas en Colombia

    Qué dice la ley de propinas en Colombia

    La norma es la Ley 1935 del 3 de agosto de 2018, que salió en el Diario Oficial 50.674 ese mismo día. Su nombre dice que reglamenta la naturaleza y destinación de las propinas. Puedes leerla completa en el Gestor Normativo de Función Pública.

    Aplica a todos los establecimientos que prestan servicio de consumo de alimentos, bebidas o espectáculos públicos, y a cualquier otro donde se sugiera propina. Es decir, a tu restaurante, a tu bar y a tu cafetería. Estos son sus puntos clave.

    • Qué es, según el artículo 2. Un reconocimiento en dinero que el cliente da de forma voluntaria a la cadena de servicios, aparte del valor de la venta.
    • Cuánto se puede sugerir, según el artículo 3. Nunca más del 10 % del valor del servicio, cuando el negocio la sugiere y la incluye en la factura con la aceptación del cliente.
    • Qué se le pregunta al cliente, según el artículo 4. Si quiere la propina en la factura o qué valor quiere dar.
    • De quién es, según el artículo 5. Solo de las personas que hacen parte de la cadena de servicios.
    • Quién vigila, según los artículos 6 y 7. La Superintendencia de Industria y Comercio, con las sanciones del Estatuto del Consumidor, que es la Ley 1480 de 2011.

    La ley dice que las propinas son voluntarias y tienen tope

    La palabra que más pesa en la ley de propinas en Colombia es voluntaria. Tú puedes sugerir la propina, porque la norma lo permite. Pero la decisión siempre es del cliente, que tiene derecho a no pagarla o a cambiar su valor. Por eso el mesero no la da por hecha. Pregunta.

    El tope del 10 % aplica cuando el negocio sugiere la propina y esta queda en la factura con la aceptación del cliente. Por ejemplo, si el servicio de una mesa vale $ 180.000, la propina sugerida no puede pasar de $ 18.000.

    Además, el artículo 4 dice que quien atiende debe preguntarle al cliente si quiere la propina voluntaria incluida en la factura o qué valor quiere dar. Así que entrena al equipo para preguntarlo siempre, con la misma frase y sin cara de reclamo.

    De quién son las propinas según la ley y quién decide el reparto

    Aquí está el punto que más confunde. El artículo 5 dice que el dinero de las propinas es única y exclusivamente de las personas involucradas en la cadena de servicios. También le prohíbe al propietario o al administrador intervenir de cualquier manera en la distribución.

    Entonces, ¿quién pone la regla? Los mismos miembros de la cadena de servicios, con un acuerdo entre ellos. Si no llegan a un acuerdo, la ley manda repartir las propinas de manera equitativa entre cada uno. Y el empleador decide los plazos de pago, siempre que no pasen de un mes.

    La ley no trae una lista de cargos, así que no dice por nombre si entran la cocina, la barra o quien lava la loza. Por eso conviene que el acuerdo del equipo lo diga con nombres propios y que todos lo firmen. Tú no decides la regla, pero sí puedes dar el espacio y los números para que el equipo la escriba.

    Cómo repartir propinas en un restaurante sin que nadie desconfíe

    La desconfianza nace cuando la plata pasa por una sola persona y nadie más ve la cuenta. Estas prácticas la cortan de raíz, y ninguna le quita al equipo la decisión sobre el reparto.

    1. Dejar el acuerdo por escrito antes del turno, no después de contar la plata.
    2. Registrar cada propina en el momento del cobro, llegue en efectivo, con tarjeta o por transferencia.
    3. Guardar el efectivo de las propinas aparte del cajón de la venta.
    4. Mostrar el total recogido y la parte de cada persona en un papel o una pantalla que todos vean.
    5. Pagar en una fecha fija que nunca pase de un mes.

    Por ejemplo, si en una semana entran $ 1.260.000 en propinas y el acuerdo es entre seis personas por partes iguales, a cada una le tocan $ 210.000. Cuando cualquiera puede hacer esa cuenta con los mismos datos, la pregunta de pasillo desaparece. Lo mismo pasa si el acuerdo usa otra regla, siempre que esté escrita y todos vean los números.

    Separa la propina de la venta desde el cobro

    Si la propina entra revuelta con la venta, pasan dos cosas malas. Tu ingreso se ve más alto de lo que es, y el cuadre de caja se vuelve imposible de explicar. La ley define la propina como algo independiente del valor de venta registrado, así que tus números deberían mostrarlo igual.

    Con el control de propinas de Klave sugieres la propina al cobrar, con su tope y su reparto, y la ves separada de la venta. Así, cuando haces un arqueo de caja a mitad de turno, la plata del equipo no se mezcla con la del negocio.

    Desde el plan Avanzado, el reporte de equipo muestra lo que vendió cada persona y las propinas del período. Ese es el dato que el equipo necesita para hacer su propia cuenta, sin depender de lo que alguien anotó en un cuaderno. Si tienes un bar con varios turnos por noche, mira también cómo funciona el software para bares.

    Lo que la ley le prohíbe al dueño con las propinas

    El parágrafo 1 del artículo 5 es muy concreto. Como propietario o administrador, no puedes destinar ninguna parte de la propina a gastos que le corresponden al negocio. La ley menciona estos casos.

    • Reponer elementos de trabajo.
    • Pagar turnos.
    • Cubrir reposiciones de inversión o cualquier otro gasto que no sea el pago del trabajador.
    • Retener, por ningún motivo, lo que le corresponde a un trabajador.

    Tampoco puedes contar la propina como parte del sueldo. El parágrafo 2 dice que lo que reciben los trabajadores por propinas no constituye salario ni es factor salarial, de conformidad con el artículo 131 del Código Sustantivo del Trabajo. Y ten presente que la Superintendencia de Industria y Comercio vigila tanto la información que recibe el cliente como el destino real de esa plata.

    Cumplir la ley de propinas en Colombia no es complicado cuando la plata está separada y a la vista. Si quieres que la propina quede aparte desde el primer cobro y que el equipo vea el mismo número que tú, prueba Klave 7 días gratis, sin tarjeta.

    Preguntas frecuentes

    ¿Las propinas son obligatorias en Colombia?

    No. La ley de propinas en Colombia la define como voluntaria. El restaurante puede sugerirla, pero el cliente decide si la paga, si cambia su valor o si no deja nada.

    ¿Cuánto es lo máximo de propina que se puede sugerir?

    El 10 % del valor del servicio, cuando el establecimiento la sugiere y la incluye en la factura con la aceptación del cliente. Lo dice el parágrafo 1 del artículo 3 de la Ley 1935 de 2018.

    ¿Las propinas son salario?

    No. Según el artículo 5 de esa misma ley, lo que reciben los trabajadores por propinas no constituye salario y en ningún caso se puede considerar factor salarial.

    ¿Cada cuánto se deben repartir las propinas?

    El empleador fija el plazo, pero no puede pasar de un mes. Entre más corto y fijo sea, menos espacio queda para la duda.

  • Indicadores de gestión en restaurantes, siete para revisar cada lunes

    Indicadores de gestión en restaurantes, siete para revisar cada lunes

    Los indicadores de gestión en restaurantes no sirven de nada si viven en un archivo que nadie abre. Sirven cuando alguien los mira el mismo día, cada semana, y toma una decisión con ellos. Lo demás es decoración.

    El lunes es buen día para eso. El fin de semana ya pasó, los números están frescos y queda semana para corregir. Aquí van siete, con su fórmula, un ejemplo y la pregunta que te deberían responder.

    Tablero semanal con indicadores de gestión en restaurantes, ventas, ticket promedio y food cost

    Antes de medir, revisa de dónde salen los números

    Un KPI de restaurante es tan bueno como el dato que lo alimenta. Si las ventas se anotan en un cuaderno y el costo sale de una hoja del año pasado, el indicador miente con cara seria.

    Por eso revisa dos cosas. Primero, que la venta que usas no incluya la propina, porque la Ley 1935 de 2018 la define como algo independiente del valor de venta registrado. Si tienes dudas con ese punto, lee qué dice la ley de propinas y cómo se reparte. Segundo, que compares siempre periodos iguales, de lunes a domingo contra lunes a domingo.

    Los siete indicadores de gestión para restaurantes

    No necesitas cuarenta números. Con estos siete ves si vendiste bien, si te quedó plata y si la operación aguantó.

    1. Ventas netas contra la semana anterior

    Va de primero porque le da contexto a todo lo demás. Compara la venta sin propinas de esta semana con la anterior y, si la tienes, con la misma semana del año pasado. Por ejemplo, subir de $ 17.100.000 a $ 18.400.000 suena bien. Pero si esta semana abriste un día más, la comparación te engaña.

    En los reportes de Klave eliges el período una vez y lo comparas contra el anterior o contra el año pasado en la misma fecha. Así sabes si mejoraste o si solo hubo más días.

    2. Ticket promedio

    Sale de dividir las ventas entre el número de cuentas cobradas. Por ejemplo, $ 18.400.000 en 460 cuentas da un ticket promedio de $ 40.000. Si baja mientras las cuentas suben, entra más gente pero pide menos, y eso se trabaja con la carta y con el equipo.

    Míralo también por mesero. Ahí aparece quién sugiere la bebida o el postre y quién solo toma el pedido.

    3. Food cost

    Es el costo de lo que vendiste dividido entre lo que vendiste. Por ejemplo, si el costo de la mercancía vendida fue $ 6.256.000 sobre ventas de $ 18.400.000, tu food cost es 34 %. No hay un número mágico que le sirva a todos, así que compáralo contra tus propias semanas.

    El problema es que casi nunca está al día, porque depende de recetas y de precios de compra actualizados. Si quieres el paso a paso, mira cómo calcular el costo real de un plato. En costos y márgenes, Klave saca el costo de la receta y de tu última compra de cada insumo, así que se recalcula solo cuando algo sube.

    4. Margen por canal

    Si vendes en el salón, para llevar y por plataformas de domicilio, cada canal te deja distinto. Un pedido de $ 60.000 por una plataforma no te deja lo mismo que $ 60.000 en una mesa, porque la comisión se descuenta antes de que te llegue la plata. Revisa lo vendido por canal y lo que queda después de la comisión.

    Si nunca has hecho esa cuenta, empieza por lo que se lleva cada plataforma de domicilios. Puede que el canal que más vende no sea el que más deja.

    5. Merma y pérdidas

    Aquí entra lo que salió sin dejar plata, como lo que se dañó, las devoluciones, las cortesías y las anulaciones. Llévalo en pesos, no en sensaciones. Por ejemplo, $ 212.000 de merma en una semana parecen poco, hasta que los multiplicas por cuatro y ves que son $ 848.000 al mes. Para registrarla bien, mira cómo medir la merma de tu cocina.

    6. Ventas por hora y tiempo de salida

    Las ventas por hora te dicen cuándo se llena el local, y con eso se arman los turnos. El tiempo que tarda un pedido en salir de cocina te dice si ese turno alcanza. Si el sábado al mediodía suben las ventas y los platos se demoran más, no te falta clientela. Te falta gente, o te sobra carta.

    7. Descuadre de caja

    Es la diferencia entre lo que debería haber en caja y lo que de verdad hay. Un descuadre de $ 18.000 no quiebra a nadie. En cambio, uno que se repite cada semana en el mismo turno o con la misma persona es una señal. Anota cada diferencia con fecha, turno y responsable, y hazlo con un arqueo de caja a mitad de turno para encontrarla a tiempo.

    Cómo revisar los indicadores de gestión del restaurante cada lunes

    La revisión no tiene que ser una reunión larga. Con este orden alcanza media hora.

    1. Saca los siete números de la semana cerrada, de lunes a domingo.
    2. Ponlos al lado de las cuatro semanas anteriores, no solo de la última.
    3. Marca los que se movieron más de lo normal en tu negocio.
    4. Escoge uno solo para trabajar esa semana, con un responsable.
    5. Al lunes siguiente, mira si ese número cambió.

    Lo que no alcanza es mirarlos una vez al mes. Para entonces, el problema ya se comió cuatro semanas de margen.

    El error de llevar los indicadores de gestión a mano

    Muchos dueños arrancan con una hoja de cálculo, y está bien. El lío llega en la tercera semana, cuando alguien tiene que digitar las ventas, las compras, la merma y el cierre de caja antes del lunes. Entonces la hoja se atrasa, los datos llegan incompletos y la revisión se pasa para después.

    Por eso los indicadores de gestión en restaurantes funcionan mejor cuando salen de la operación misma. Si la venta, la receta, la compra y el arqueo ya quedaron registrados en el día, el lunes solo te toca leer y decidir.

    Si quieres que estos siete números salgan solos cada semana, sin armar la hoja a mano, prueba Klave 7 días gratis. No te pedimos tarjeta.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué son los indicadores de gestión en restaurantes?

    Son números que resumen cómo va la operación, como las ventas, el ticket promedio, el food cost o la merma. Sirven para comparar semanas y decidir qué corregir primero.

    ¿Cuál es el indicador de gestión más importante en restaurantes?

    Depende del problema que tengas. Si vendes bien y no te queda plata, empieza por el food cost y la merma. Si te queda plata pero vendes poco, mira el ticket promedio y las ventas por hora.

    ¿Cada cuánto se revisan los indicadores de gestión?

    Una vez por semana, siempre el mismo día y con el mismo período. El descuadre de caja conviene mirarlo en cada cierre de turno.

    ¿Cómo se calcula el ticket promedio?

    Divide las ventas del período entre el número de cuentas cobradas. Si vendiste $ 18.400.000 en 460 cuentas, el ticket promedio es $ 40.000.

  • Cómo montar un restaurante en Colombia sin perder el control del negocio

    Cómo montar un restaurante en Colombia sin perder el control del negocio

    Saber cómo montar un restaurante en Colombia no empieza por la carta ni por el nombre del local. Empieza por dos listas. La primera tiene los papeles que te pide la ley. La segunda tiene los números que vas a mirar cada noche, porque un negocio puede estar al día con la alcaldía y aun así perder plata en cada plato.

    Esta guía junta las dos. Primero van los requisitos para abrir un restaurante, revisados en la norma y con su enlace. Después va lo que conviene controlar desde la primera venta, que es cuando se arman las costumbres del equipo.

    Cómo montar un restaurante en Colombia, cierre del primer mes de ejemplo

    Requisitos para abrir un restaurante en Colombia

    La regla general está en el artículo 87 de la Ley 1801 de 2016. Para un restaurante, esa norma pide tres cosas antes de abrir. El uso del suelo debe permitir la actividad en esa dirección, la matrícula mercantil debe estar vigente y la apertura se le comunica a la estación de Policía del sector.

    Ya abierto, la misma norma te pide respetar horarios y niveles de ruido, cumplir las condiciones sanitarias y de seguridad, y no hacer una actividad distinta a la registrada. Si pones música, también debes tener al día el pago de derechos de autor. Además, el parágrafo 2 dice que ninguna autoridad puede exigir licencias o permisos de funcionamiento que no estén en la ley. Así que, si te piden un papel raro, pregunta en qué norma está.

    Matrícula mercantil y RUT

    La matrícula se hace en la Cámara de Comercio que corresponde al lugar donde queda el local. Según el Código de Comercio, la pides dentro del mes siguiente a la apertura del establecimiento y la renuevas cada año, en los tres primeros meses. Para ese trámite necesitas el RUT, que es el registro tributario de la DIAN. Si eres persona natural, la DIAN tiene un paso a paso para diligenciar el pre-RUT con la opción de Cámara de Comercio.

    Uso del suelo, antes de firmar el arriendo

    Este es el requisito que más duele cuando se deja para el final. El uso del suelo depende de la ubicación, así que un local con buena pinta puede no servir para cocinar y vender comida. En Bogotá, por ejemplo, la Alcaldía explica que el concepto se pide en las curadurías urbanas y que se consulta en línea en la Secretaría Distrital de Planeación. Revísalo antes de firmar el contrato y de pagar la obra.

    Concepto sanitario y manipuladores de alimentos

    La norma sanitaria que te aplica es la Resolución 2674 de 2013 del Ministerio de Salud. Ahí el concepto sanitario es el que emite la autoridad sanitaria después de inspeccionar el establecimiento, y puede salir favorable o desfavorable. También te obliga a inscribir el negocio ante la autoridad sanitaria competente.

    Con el equipo de cocina hay dos obligaciones que se olvidan. Cada manipulador necesita un certificado médico de aptitud, con reconocimiento por lo menos una vez al año. Además, la empresa debe tener un plan de capacitación en manipulación de alimentos de por lo menos 10 horas al año.

    Bomberos, música e impuestos

    En Bogotá, la misma página de la Alcaldía suma el concepto técnico de Bomberos, el concepto sanitario de la Secretaría Distrital de Salud y el pago de derechos de autor si usas música. Varios de esos documentos se renuevan cada año. Si vas a montar tu restaurante en otra ciudad de Colombia, pregunta en la alcaldía cuáles aplican.

    Con los impuestos, siéntate con un contador desde el principio. El servicio de restaurante tiene impuesto nacional al consumo del 8 %, según el artículo 512-9 del Estatuto Tributario. Sin embargo, no eres responsable de ese impuesto si eres persona natural, tienes un solo local y tus ingresos del año anterior por la actividad fueron inferiores a 3.500 UVT.

    Montar el restaurante con el costo de cada plato claro

    Con los papeles listos, el riesgo de montar un restaurante en Colombia cambia de lugar. Ya no es la multa, sino vender mucho y ganar poco. Y eso suele venir de un precio que salió de mirar al vecino y no del costo del plato.

    Antes de abrir, escribe la receta estándar de cada plato, con gramos y no con «un puñado». Con eso sacas el food cost. Por ejemplo, si una bandeja cuesta $ 9.800 en insumos y la vendes en $ 28.000, el insumo se lleva el 35 % del precio. Luego sube la carne, nadie actualiza la cuenta y ese porcentaje crece sin que lo veas.

    Haz la misma cuenta con el mes completo. Por ejemplo, si vendes $ 30.000.000 y se van $ 10.500.000 en insumos, $ 8.400.000 en nómina y $ 5.200.000 en arriendo y servicios, te quedan $ 5.900.000. Ese es el número que importa, no la venta.

    Por eso en costos y márgenes de Klave la receta queda cargada y cada compra recalcula el costo de los platos que usan ese insumo. Así, el margen por plato que ves está con los precios de tu última compra y no con los del día que abriste.

    Caja y equipo, lo primero que se desordena

    El primer mes todo pasa por tus manos. Luego contratas un cajero, abres el turno de la noche y dejas de estar en todos los cierres. Ahí aparece el descuadre que nadie sabe explicar.

    Haz el arqueo de caja a mitad de turno y no solo al cierre. Decide quién puede anular, descontar o dar cortesías. Además, deja la propina separada de la venta, para repartirla sin inflar tus ingresos.

    Para eso sirve la caja de Klave. Los arqueos se hacen sin cerrar la caja, los descuentos y anulaciones piden PIN de supervisor, y cada usuario entra solo a lo que le corresponde.

    Inventario que se descuenta con la venta

    Si cuentas la bodega una vez por semana, pasas seis días vendiendo a ciegas. El inventario debería moverse con cada plato vendido, porque la receta ya dice qué lleva. Define también un mínimo por insumo, para pedir antes de quedarte sin queso en pleno servicio.

    Abrir un segundo restaurante en Colombia sin soltar el primero

    Lo que funcionaba con el dueño en el salón deja de funcionar cuando el dueño está en la otra sede. Por eso, antes de abrir un segundo local, los números del primero tienen que salir sin ti. Si el cierre depende de que tú cuentes la plata, espera.

    La parte legal se repite. La apertura de cada establecimiento de comercio se inscribe en el registro mercantil, y el uso del suelo se revisa para la nueva dirección. En la operación, cada sede debería llevar su caja y su bodega, con un cierre que las sume. Revisa cada lunes unos pocos indicadores de gestión, como ventas, food cost y descuadres. En el plan Pro sumas sedes adicionales, con traslados de insumos entre ellas.

    Los papeles se renuevan una vez al año y los números se miran cada noche. Prueba Klave 7 días gratis y sin tarjeta, y cierra tu primera caja sabiendo cuánto te quedó.

    Preguntas frecuentes

    ¿Qué necesito para montar un restaurante en Colombia?

    Para montar un restaurante en Colombia necesitas, como base, un uso del suelo que permita la actividad, matrícula mercantil vigente, RUT y la comunicación de apertura a la Policía. Además, cumplir las condiciones sanitarias de la Resolución 2674 de 2013 y, según la ciudad, conceptos como el de Bomberos.

    ¿Cada cuánto se renueva la matrícula mercantil?

    Cada año, dentro de los tres primeros meses. La primera matrícula se pide dentro del mes siguiente a la apertura del establecimiento.

    ¿Los cocineros necesitan certificado médico?

    Sí. Todo manipulador de alimentos debe tener una certificación médica de aptitud, y el reconocimiento se hace por lo menos una vez al año.

    ¿Cuánto impuesto al consumo cobra un restaurante en Colombia?

    La tarifa es del 8 % sobre el consumo. Pero si eres persona natural, con un solo local e ingresos del año anterior por la actividad inferiores a 3.500 UVT, no eres responsable. Confírmalo con tu contador antes de armar la carta.